"El buen funcionamiento de la escuela depende sobre todo de la calidad formativa, en la relación entre profesores y estudiantes. Los alumnos se sienten motivados para dar lo mejor de sí mismos, cuando los docentes les ayudan a percibir el significado de lo que deben estudiar, en referencia a su crecimiento y a la realidad que les rodea. Esto vale para todas las escuelas, públicas y privadas, de todos los grados".

Juan Pablo II [1]

3- HERRAMIENTA DE APOYO DIDÁCTICO

Las Actividades al Aire Libre deben contar con la preparación necesaria para optimizar sus posibilidades dentro del diseño curricular, aportando a cada curso lo necesario de acuerdo a los contenidos propios de los mismos.

Desde esta perspectiva es muy recomendable organizar salidas por curso y de esta manera, preservar la especificidad de contenidos apropiados a los mismos, la homogeneidad del grupo, el ajuste de las actividades a las edades de los participantes, además optimizar la excelente oportunidad de convivencia, que refuerza la cotidiana, en esa pequeña célula educativa que es el aula.

Para poder sacar más rédito de las actividades al aire libre los alumnos deben estar preparados para desenvolverse en este tipo de actividades.

Evidentemente se tendrán mayores posibilidades a medida que aprendan a manejarse con mayor soltura, por ejemplo en una marcha o una ascensión, a través de contenidos procedimentales específicos tales como el orden de marcha, administración de víveres, (especialmente el agua), rudimentos de orientación, administración del esfuerzo, etc., contenidos que deben darse en forma escalonada. Este manejo técnico, le permitirá al alumno desenvolverse en el terreno con soltura, facilitando así la observación para adquirir contenidos con toda naturalidad.

Con respecto a este tema es muy claro Robert Baden-Powell, fundador del Grupo Scout, cuando asegura que “Por supuesto que un muchacho no debe esperar convertirse en hábil guardabosque en una región apartada de la noche a la mañana, sin aprender algunas de las artes y prácticas difíciles que acostumbran estos hombres

Sabemos que para lograr habilidades es necesaria la repetición de actos, por lo cual es fundamental lograr una cierta continuidad en las actividades al aire libre. Estas habilidades, una vez alcanzadas, agilizan el desenvolvimiento de los alumnos en el terreno. Uno de los avances que se logran a medida que se realizan las actividades al aire libre es que el alumno va internalizando, lo que el Dr. David Isaacs denomina “cadena de acciones” .Éstas consisten en una serie de actos “encadenados”, que facilitan una acción determinada en movimientos rutinarios de las salidas, tales como momentos de comida, momentos de higiene, etc. A medida que se realizan las actividades se va gestando un modo de organización, con las características propias de la institución educativa que las organiza, y que agiliza mucho el desarrollo de las actividades. “No se trata del orden por el orden, sino para conseguir una convivencia feliz o una eficacia real.

Ahora bien, hay actos que de acuerdo con el desarrollo de la virtud y por tanto de la edad del niño, están más dirigidos hacia algún fin concreto. Por ejemplo, el niño pequeño desarrolla la virtud de la paciencia atándose los zapatos. En este caso existe una finalidad muy clara para el niño. En las actividades al aire libre existen momentos muy precisos en los que aspectos de este tipo se concretan; pero sigamos considerando este punto: ”… los mayores atamos los zapatos, casi sin darnos cuenta - incluso pensando en otras cosas - … En este caso por haber adquirido una habilidad, ya es posible esforzarse en otras cosas más importantes - o más adecuadas a las posibilidades de la persona... En una palabra debemos aprovechar lo logrado para seguir mejorando[1]

Estos casos son los momentos en que hay que preparase para comer, el momento de higiene, el momento de levantarse, el momento de prepararse para una actividad. Cada institución a su modo y con estímulos que crea conveniente, para movilizar el grupo, va incorporando esta “forma” de hacer las cosas, que al momento de haber sido internalizada por los alumnos a quien dirija la actividad le bastará con dar la orden de “prepararse para comer” y el grupo se movilizará independientemente y los encontrará listo en el lugar acordado para la actividad señalada.

Esta continuidad de la estructura base no es un detalle menor, optimiza mucho el tiempo de las actividades, ya que nos evitan las explicaciones previas a cada uno de los eventos, estas se puede implementar para llevar adelante juegos o actividades propias de la actividad al estilo de la institución que las organice.

A modo de ejemplo, en la institución donde trabajo hemos implementado un juego muy común, que se denomina “La búsqueda del Tesoro”, esta actividad ya cuenta con nuestros códigos propios lo cual nos permite año a año, ir complejizando las “prendas” o requisitos que se les imponen en cada “estación” del juego, como así variar la forma de desplazamiento, incrementándose de acuerdo a las experiencias de cada grupo. Vg Para un grupo de 1º grado (alumnos de 6 – 7 años), el juego es muy básico, con varias rutas para alcanzar al tesoro (ninguna igual a la otra) según distintos colores. Las exigencias para recibir las indicaciones que los llevarán a la próxima estación, la obtendrán luego de realizar sumas simples y así seguirán su trayecto que los irá acercando al tesoro. En el caso de alumnos mayores, las “prendas” son más complejas, como problemas de cálculo de superficie de figuras irregulares y las indicaciones para alcanzar la próxima meta se las da por medio de distancias de “doble paso” según coordenadas de navegación terrestre. Pero el esquema central del juego es siempre el mismo, de tal modo que cuando se dice en el campamento (en este caso) “Vamos a jugar a la búsqueda del tesoro”, todos saben a que nos referimos.



[1] ISAACS, David (1968) La Educación de las Virtudes Humanas, Octava Edición, Pamplona. EUNSA. Pag. 45



BREVE REPASO DEL CAPITULO





EVALUACIÓN

¿Consideras apropiados los grupos numerosos para organizar actividades? ¿Cuál crees que es el número ideal de participantes?

¿Qué entiendes con respecto a “manejarse con más soltura en las actividades al aire libre?

¿Entiendes el concepto “actos encadenados”?

¿Puedes describir una actividad que lleve implícitos los actos encadenados que los alumnos deben realizar?

¿Qué agregarías a este capítulo que no se haya expuesto o que quizás se debería profundizar?