"El buen funcionamiento de la escuela depende sobre todo de la calidad formativa, en la relación entre profesores y estudiantes. Los alumnos se sienten motivados para dar lo mejor de sí mismos, cuando los docentes les ayudan a percibir el significado de lo que deben estudiar, en referencia a su crecimiento y a la realidad que les rodea. Esto vale para todas las escuelas, públicas y privadas, de todos los grados".

Juan Pablo II [1]

1- APROXIMACIÓN AL TEMA

Por medio de este trabajo trataremos de dar respuestas al desafío de usar, como instrumento educativo, las actividades al aire libre, tales como: campamentos, caminatas, viajes de estudio, cabalgatas, bicicleteadas, raffting, etc. Generalmente estas actividades se organizan en algunas instituciones educativas como complemento recreativo donde la comunidad vive excelentes experiencias.

“Generalmente cuando hablamos de educación nos quedamos con la sola idea de instrucción. Pensar esto es asimilar una parte integrante del término y olvidar los elementos que la comprenden. La instrucción es la comunicación de ideas o conocimientos, como puede ser el teorema de Pitágoras que un profesor enseña a sus alumnos. Estos contenidos se dirigen a la inteligencia; sin embargo, el hombre no es sólo inteligencia, es también voluntad y corazón, y es también un cuerpo; por eso existe también una educación de la voluntad, una educación física, etc. (…)Desde su nacimiento el hombre necesita ser conducido por sus padres en esta enorme labor de ser hombre. Debe ser alimentado, protegido, se le debe enseñar una lengua, ciertos hábitos de comportamiento en sociedad, etc. Advertimos por tanto que el hombre no nace sino que debe perfeccionarse en el tiempo. La naturaleza humana exige ser perfeccionada, ser acabada, llegar a la plenitud”.[1]

Etimológicamente: “El término educar viene de educir, sacar, ¿qué cosa? Lo mejor de cada uno, desde Adentro hacia fuera valores y virtudes como la fortaleza, la voluntad el autodominio, generosidad, perseverancia y demás. No es como se cree, llenarle la cabeza de datos e información a las personas, eso no basta[2]. Con estas aclaraciones trataremos no dispersar nuestra atención del tema central, pero es válido saber a que nos referimos con cuando expresamos algún término que usaremos casi permanentemente

En esta oportunidad presentaremos las actividades al aire libre como valiosísimos instrumentos educativos y sobre todo formativos, que cuentan ente sus características, la de salir a buscar al alumno desde las inquietudes propias de su edad; y además responder a una corriente que se está imponiendo cada vez más en la sociedad, de acercamiento a la naturaleza, búsqueda de aventura y respeto casi idolátrico de la ecología.

Iremos desde la valorización de las actividades al aire libre como potente instrumento para impartir contenidos. Hasta su importancia en aspectos concretos para formar al alumno en valores y virtudes muy actuales y aceptadas por la sociedad.

 
Hoy más que nunca la sociedad exige a las instituciones educativas respuestas
rápidas y efectivas, no solo para cumplir sus propios fines sino para atender
urgencias del contexto
”.
[3]

Daremos una respuesta concreta a este planteo formulado por el Lic. Moscato, poniendo en práctica un programa de actividades al aire libre que nos dará grandes satisfacciones, siempre y cuando esté muy claro que el objetivo de estas actividades es educativo, desarrollándose en un marco de recreación y alegría.

Las actividades al aire libre pueden crear un marco en que se logre “alfabetizar en nuevas tecnologías”, estimulando a los alumnos a un correcto uso de Internet para investigar sobre datos que luego corroborarán en el lugar preciso o procesar información recabada entre varias actividades que, vinculadas al programa de aire libre, necesitan del apoyo tecnológico actual.

Trabajaremos sobre la capacidad de decisión, estimularemos la responsabilidad para asumir algunos puestos claves que exige la sociedad actual. Básicamente entendiendo que existe una falta de iniciativa de las personas para sumir un rol protagonista ante las realidades a la que nos enfrenta la vida. Trataremos de demostrar por medio de este trabajo cómo podemos dar respuestas firmes y muy eficientes a las habilidades mencionadas.

Este enfrentamiento con la sociedad es de esperar que no sea una actitud individualista desafiante, sino que debemos formar una persona que con un fuerte poder de decisión sea capaz de humanizar las relaciones sociales, sabiendo trabajar en equipo para la consecución de objetivos comunes, sumando esfuerzos, coordinando los mismos sin dejar de aportar el propio para alcanzar logros. En este trabajo se propone formar a los alumnos desde una realidad concreta y muy práctica, ya que más allá de los aportes teóricos hay una inmensa cuota de habilidad en estas capacidades que sólo se logran con la práctica en situaciones que podríamos llamar de “laboratorio”.

Sin extendernos mucho más en los aportes de las actividades al aire libre no podemos dejar de mencionar todos aquellos atributos que tradicionalmente se les da a las mismas como verdaderos campos de enseñanza para combatir la corrupción, creando un marco con códigos propios que enmarcarán su desarrollo, entre los que se encuentra el de dar contención afectiva a los alumnos que se puedan sentir relegados en el quehacer cotidiano, que pueden desencadenar algunos casos de conductas de fuga en el alcohol, la droga y la violencia.

El diagnóstico actual:

Ø es el de una sociedad que privilegia el impacto de las sensaciones a la reflexión.

Ø El vértigo de la diversión a la alegría del encuentro.

Ø La exclusión de los más débiles a la inclusión digna en sociedad.

Ø El repliegue del hombre sobre sí mismo a la solidaridad.

Ø La ausencia de Dios, al horizonte de sentido de la fe vivida en comunidad.

Se trata de demostrar que partiendo de este diagnóstico, es más, aprovechando este marco social, por medio de las actividades al aire libre, contamos con un arma poderosísima de formación dentro de nuestro diseño educativo.



[1] Francisco Javier Carrión, LC | Fuente: Gama - Virtudes y valore http://es.catholic.net/virtudesyvalores/articulo.php?id=32032

[3] Lic. Ricardo C. Moscato,

Vicerrector del Colegio del Salvador de Buenos Aires

Apuntes de su Disertación en el curso para rectores del Consudec año 2000

BREVE REPASO DEL CAPÍTULO





EVALUACIÓN

¿Que entendemos por educación en el desarrollo del presente trabajo?

¿Cuáles consideras que son las bondades de las actividades al aire libre para la formación de las personas?

¿Cómo crees que podemos compatibilizar la tecnología con las actividades al aire libre?

Que le agregarías al “Diagnóstico actual” que aparece en el apunte.